(Khademian & Feldman, 2007, pág. 308)
“Internet governance is the development and application by Governments, the private sector and civil society, in their respective roles, of shared principles, norms, rules, decision-making procedures, and programmes that shape the evolution and use of the Internet”.
http://www.wgig.org/docs/REPORTS.doc
En esta definición todos los actores involucrados juegan un papel importante, desde cualquiera de las esferas de participación: estado, sector privado o sociedad civil. La misma Internet se constituye en un escenario que facilita la participación. A través de los blogs (el nuevo mundo de la blogsfera), los foros o las wikis, la participación pública nunca antes había encontrado un mejor aliado para participar. En este tercer entorno, como lo denomina Echeverría (2007, pág. 69), se crean redes sociales en torno a una problemática común. La sociedad civil puede entrar a discutir sobre aquellos riesgos que no tienen mayor atención por los otros actores. Un caso real que puede servir para apoyar mi anterior afirmación es el retiro del mercado de más de cuatro millones de baterías por parte de la empresa Dell Computer en 2006 por las denuncias en cientos de blogs de las explosiones que se presentaban en los equipos de cómputo. La proliferación de “noticias”, en otros medios, hizo que se presentara una reacción mundial frente a estas baterías; algunas aerolíneas, por ejemplo, prohibieron el uso de portátiles Dell en sus aviones . El sector privado (Dell, Apple, Sony) tuvieron que aceptar sus errores tecnológicos y soportar el costo económico que esto implicaba. La sociedad civil, a través de estas redes sociales, ganó la batalla para que estas corporaciones tomaran decisiones en procura de eliminar el riesgo materializado.La gobernanza de Internet, a su vez, presenta dos versiones: la gobernanza fruto de la necesidad de regulación tecnológica (dominios especialmente) y la gobernanza social de la Internet como necesidad de dar respuesta a riesgos asociados a la xenofobia, sectas satánicas, racismos, terrorismo, pornografía entre otros, que proliferan en la red.
Una tercera versión se centra en el contexto de las corporaciones y es denominada como gobernanza corporativa. En esta versión se busca regular y proteger los intereses de los inversionistas y los accionistas (shareholders) de las empresas, compañías y corporaciones en general. Contrario al concepto de gobernanza, al cual me acojo, el estado y la sociedad civil no juegan un papel importante en este modelo. Excepto por su injerencia a través de acciones como las del caso anterior, desde las cuales las corporaciones se ven obligadas a regular para no perder su poder competitivo en el mercado.
La cuarta versión es la gobernanza como nuevo modelo de gobierno del sector público en la cual se destaca la introducción de prácticas comerciales y nuevos estilos de gestión en el sector público, al respecto Hirst (2000, pág. 18) expresa: “a new model of public services distinct from that of public administration under hierarchical control and directly answerable to elected officials”.
En la última versión la sociedad civil es el actor principal. Se trata de la gobernanza social o gobernanza en red en la que se hacen presentes los sindicatos, grupos ambientalistas, ONGs, grupos comunitarios y asociaciones civiles en general. Sin embargo, la prominencia de uno de los agentes, el público lego, en este tipo de gobernanza no fertiliza los debates. Grupos ambientalistas como el greenpeace han sido tachados de un radicalismo que impide el desarrollo tecnológico .
Una versión de gobernanza que no se encuentran en las categorías de Hirst es la “buena gobernanza”, versión utilizada en la comunidad europea. Son cinco los principios que se constituyen en la buena gobernanza: apertura, participación, responsabilidad, eficacia y coherencia. Cada uno de estos principios son esenciales para una gobernanza más democrática (Comisión de las comunidades europeas, 2001, pág. 10). En lo referido al principio de participación, en el libro blanco sobre la buena gobernanza se expresa,
“La calidad, la pertinencia y la eficacia de las políticas de la Unión implican una amplia participación de los ciudadanos en todas y cada una de las distintas fases del proceso, desde la concepción hasta la aplicación de las políticas. Una participación reforzada debería generar una mayor confianza en los resultados finales y en las Instituciones de las que emanan las políticas. La participación depende esencialmente de la adopción de un enfoque integrador de este tipo por parte de las Administraciones centrales en la concepción y aplicación de las políticas de la UE”.
En esta versión la participación pública demanda de una capacidad de los ciudadanos para participar en el debate. En ese sentido, no es posible que haya una agente predominante en un modelo de gobernanza. El lego requiere del experto para obtener capacidad de debate, el experto debe acercarse a la sociedad civil para conocer el contexto en el cual se desarrollan sus resultados de investigación y, ambos, deben acercarse al gobierno para la toma de decisiones democráticas y la formulación de las políticas en ciencia y tecnología que afecten al mínimo a los involucrados. Es así como concibo una gobernanza social, donde todos finalmente somos hacedores de políticas (policemakers).
Una gobernanza que trasciende al estado incorporando al sector privado y a la sociedad civil, crea una ambiente político, social y económico favorable para los debates fértiles. Las soluciones a los problemas derivados de los riesgos será en consenso y sus resultados serán responsabilidad de todos. Se podrá, entonces, llegar a niveles en el debate en el cual el riesgo tendrá una sola noción, será el riesgo global en la gobernanza mundial, será el riesgo local en la gobernanza local; sea cual fuere el ámbito de aplicación, bajo los mismos objetivos y en ambientes de confianza, lo debates serán fértiles.
Los debates sobre la subjetividad u objetividad en la evaluación del riesgo serán fecundos si existe un discurso participativo, en el cual tanto los modelos matemáticos como las creencias y valores sean ampliamente discutidas (Renn, 2005, pág. 52).
Nota: la imagen de este artículo corresponde a un portátil Dell incendiándose en una conferencia en Japón en 2006 (imagen tomada del blog http://wappsite.blogspot.com/ )
BIBLIOGRAFÍA
Khademian, A. M., & Feldman, M. S. (2007). The Role of the Public Manager in Inclusion: Creating Communities of Participation. Governance: An International Journal of Policy, Administration, and Institutions , 20 (2), 305-324.
Hirst, P. (2000). Democracy and Governance. En J. Pierre, Debating governance: Authority, seering and democracy (págs. 13-35). Oxford Unviversity Press.
Echeverría, J. (2007). Gobernanza de la sociedad europea de la información. CTS , 3 (8), 67-80.
Comisión de las comunidades europeas. (2001). La gobernanza europea. Un libro blanco. Bruselas.
Renn, O. (2005). White paper on risk governance : Towards an intergrative approach. Genève: International Risk Governance Council.





