viernes, 23 de noviembre de 2007

Divulgación del riesgo: Análisis de un caso farmacéutico

La divulgación del riesgo por lo general se hace a través de dos canales de comunicación. Por un lado está la educación formal a través de la cual se puede no sólo divulgar sino educar frente a riesgos como el que conlleva la presencia de un tsunami y, por otro lado los medios de comunicación, que en últimas son los que más público convocan. Este segundo canal se puede convertir, as u vez, en un riesgo. Luhmann al respecto expresa:

“Frente a la imposibilidad de decidir de manera perfectamente racional (óptima) y frente a la imposibilidad de prever lo que habrá sido una decisión, toda comunicación se convierte en un riesgo: el de no haber atendido algo que más adelante resulta ser importante o el de haber decidido de una manera que más adelante resulta ser errónea o, de algún modo, reprochable. Pero la no comunicación tampoco nos protege de este riesgo, puesto que puede ser convertida, como omisión, en una decisión.”

(Luhmann, 1998, pág. 242)

La divulgación debe ser entonces objetiva, responsable y efectiva (óptima), que permita una acertada prevención y gestión de los riesgos.

Evidentemente ocurre que la gestión se encuentra estrechamente vinculada a la divulgación, difusión y percepción del riesgo, aunque sólo sea porque se puede producir una ampliación de los riesgos reales por la misma forma de comunicación de los riesgos potenciales

(Alvarez Alvarez, 2005)

Ampliación, atenuación, distorsión, estigmatización, alarmismo, pánico pueden estar presentes en el análisis del caso farmacéutico de este rincón.

En 2004 circuló un correo electrónico, de una fuente de origen argentino, el cual tenía el encabezado ¡HÁGALO CIRCULAR! URGENTE - RIESGO DE MUERTE, con el siguiente contenido:

El Ministerio de Salud a través de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria suspendió por medio de la Resolución 96 la fabricación, distribución, manipulación, comercialización y almacenamiento de medicamentos con el principio activo denominado FENILPROPALAMINA. La medida fue tomada después de que la "Food and Drug Administration", (FDA), de Estados Unidos, constató que la substancia provocó efectos adversos FATALES en usuarios americanos (hemorragia cerebral). En Brasil la suspensión es preventiva, una vez que no existen casos relatados. LA FENILPROPALAMINA está presente en 21 medicamentos

Luego aparece el listado de los 21 medicamentos, entre los cuales existen algunos antigripales de venta pública en tiendas y supermercados colombianos[1]. ¿Por qué esta divulgación se hace en Argentina y no en Colombia? ¿Qué ocurre con la gran masa de la población que no tiene acceso a este medio de comunicación? Fueron mis primeros interrogantes al leer este correo.

El correo fue distribuido masivamente por Internet. Sé que no todo lo que circula en la red es para creerlo, así que consulté la FDA (Food and Drug Administration) citada por el correo, ésta anunciaba:

Scientists at Yale University School of Medicine recently issued a report entitled
"Phenylpropanolamine & Risk of Hemorrhagic Stroke: Final Report of the Hemorrhagic Stroke Project." This study reports that taking PPA increases the risk of hemorrhagic stroke (bleeding into the brain or into tissue surrounding the brain) in women. Men may also be at risk. Although the risk of hemorrhagic stroke is very low, FDA recommends that consumers not use any products that contain PPA

Federal Register: (Volume 66, Number 157)

En 2007 la página de la FDA presenta la siguiente advertencia:

No satisfecho con lo anterior, logré encontrar el estudio de los científicos de la Universidad de Yale. En un documento de 25 páginas de mayo de 2000 (el problema fue detectado cuatro años antes), se presentan los resultados de un estudio practicado a una muestra cercana a los 800 pacientes. Sin más detalles de esta investigación, me encuentro con la siguiente conclusión:

In conclusion, the results of the Hemorrhagic Stroke Project (HSP) suggest that phenylpropanolamine (PPA) increases the risk for hemorrhagic stroke. For both individuals considering use of PPA and for policy makers, the HSP provides important data for a contemporary assessment of risks associated with the use of PPA.

¿Por qué el gobierno argentino toma este tipo de decisión y el colombiano no? La estación amplificadora argentina le dio más prominencia al evento, sería una respuesta plausible.

En octubre de 2007, una noticia a nivel mundial es generada desde el laboratorio norteamericano Wyeth. En Colombia se divulgó así,

El laboratorio norteamericano Wyeth acaba de retirar del mercado el medicamento para el resfriado Dimetapp gotas pediátricas como una medida preventiva. En Colombia se comercializan entre 20 mil y 30 mil frascos de Dimetapp gotas pediátricas que son para el consumo de niños de 0 a 2 años de edad. "Hemos adoptado esta medida preventiva y responsable de suspender la venta de Dimetapp gotas pediátricas en Colombia", sostuvo el director médico del laboratorio Wyeth en la región andina, Andrés Zapata […] sostiene que el Dimetapp gotas pediátricas no es perjudicial para la salud de los niños y que desde hace 20 años se comercializa en Colombia. Lo que ocurre según el vocero del laboratorio, es que el uso indebido puede generar efectos secundarios en los recién nacidos como somnolencia.

http://www.caracol.com.co/ (10 de octubre de 2007)

Según la información, los generadores del riesgo son los irresponsables padres que no saben usar este medicamento de venta libre o sin prescripción médica.

El Dimetapp es una de las 21 drogas reportadas por el correo argentino. Hasta antes de la anterior noticia el problema era la fenilpropalamina, ahora los informes presenta como causa del retiro del Dimetapp la pseudoefedrina.

Dos días después (12 de octubre) la subdirectora de medicamentos del Invima anunció que en "una semana" se tendrá la evaluación de los medicamentos para el resfriado de venta libre que hay en el país.

Una ayudita para la subdirectora. El mismo Invima publicó un listado de más de 1200 productos del laboratorio Wyeth en Colombia. Más de 300 de esos productos tienen fenilpropalamina o pseudoefedrina, 60 de ellos con clorhidrato de pseudoefedrina (Dimettap, dristancito, Dristán caliente, Sinutab, Robitussin,…) y 125 con pseudoefedrina clorhidrato (no sé cuál es la diferencia con el anterior pero entre ellos está el dolex gripa, el noxpirín y el acetaminofén). En cuanto a la fenilpropanolamina he extraído el siguiente cuadro:

PRODUCTO

REGISTRO

FORMA FARMECUTICA

COMPONENTE

DIMETAPP JUNIOR

INVIMA M-013658

JARABE

CLORHIDRATO DE FENILPROPANOLAMINA

DIMETAPP GOTAS PEDIATRICAS

INVIMA 2001M-0000388

SOLUCION ORAL

CLORHIDRATO DE FENILPROPANOLAMINA USP

CONTAC C-

INVIMA M-010139

CAPSULA DURA

CLORHIDRATO DE FENILPROPANOLAMINA

DESCONGEL L TABLETAS

INVIMA M-13518

TABLETA

FENILPROPANOLAMINA CLORHIDRATO

DESENFRIOLITO DD TABLETAS

M-005052

TABLETA

FENILPROPANOLAMINA CLORHIDRATO


Otra ayudita,

El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos – INVIMA informa a la población en general que teniendo en cuenta los resultados del programa demuestra la calidad del año 2006, ha solicitado a las seccionales de salud del país y a los laboratorios farmacéuticos el retiro del mercado de los medicamentos del listado que se adjuntan, por cuanto no cumplen con los parámetros de calidad establecidos dentro del registro sanitario.

Bogotá, Agosto 25 de 2007

De 827 muestras analizadas en 2006, 34 no cumplen con los parámetros de calidad, 11 de ellas con el componente activo clorhidrato de pseudoefedrina con nombre comercial “Dristán Ultra” del laboratorio Wyeth

El laboratorio advierte ahora no usar más medicamentos para la tos y el resfriado en niños menores de 2 años,

¿Qué podemos hacer con esta información? ¿Estigmatizar al laboratorio? ¿Generar pánico en la población? O, simplemente acudir a uno de los principios del mundo de las incertidumbres… la precaución.

En asunto de precaución nos llevan mucha ventaja países como lo europeos. En mi visita a España en el primer trimestre de 2007 compré un antigripal, transcribo textualmente los efectos secundarios escritos “visiblemente” en la caja: “El efecto secundario más frecuente es la sedación y somnolencia, molestias gastrointestinales, estreñimiento, confusión, euforia, alteraciones visuales, sequedad de boca y dificultad para orinar. También se han descrito erupciones cutáneas, urticaria y reacciones alérgicas graves, así como alteraciones sanguíneas”. Por ello recomiendan consultar al médico o al farmaceuta el antigripal apropiado, en contraste a Colombia que permite la venta libre en cualquier tienda de una esquina.

No soy médico ni farmaceuta, tal vez esté exagerando la información recibida, pero en mi casa no se volverá a comprar y consumir antigripales como los enunciados en este apartado… sólo por precaución.

Bibliografía

Alvarez Alvarez, J. F. (2005). A grandes males pequeños remedios : la gestión del riesgo. En J. L. Luján, & J. Echeverría (Edits.), Gobernar los riesgos : ciencia y valores en la sociedad del riesgo (págs. 310-325). Madrid: Biblioteca Nueva.

Luhmann, N. (1998). Sociología del Riesgo. México: Triana Editores.






[1] Los 21 medicamentos suspendidos en Argentina son los siguientes: Benadryl, día y noche; Contac; Naldecon Bristol; Acolde; Rinarin Expectorante; Deltap; Desfenil; HCl de fenilpropalamina; Naldex; Nasaliv; Decongex Plus; Sanagripe; Descon; Descon AP; Descon Expectorante; Dimetapp; Dimetapp Expectorante; Ceracol Plus; Ornatrol; Rhinex AP; Contilen, y Decidex.


jueves, 6 de septiembre de 2007

Lo que debemos saber sobre los huracanes

Uno de los problemas más recurrentes en la divulgación del riesgo es la proliferación de textos o documentos que no se soportan en fuentes confiables de información. Es común encontrar, para un mismo concepto, información fuera de contexto. Dos frases de algunos de estos textos permitirán justificar mi afirmación:

Frase 1. […] aplicables a la proyección de estructuras y edificios antisímicos […]”, tomado de un documento de la UNESCO. No existen edificaciones antisímicas, ojalá… Dios lo permita.

Frase 2. […] el peor movimiento telúrico de la historia del país, que tuvo una intensidad 7,6 grados Richter […]”, tomado de el www.tiempo.com con fecha del 15 de agosto de 2007. La escala de Richter es una escala de magnitud referida a la energía liberada en un movimiento sísmico, la escala de intensidad es la de Mercalli y mide, subjetivamente, el nivel de daños causados.

Este es un problema y, en mi concepto, un problema menor. Los grandes problemas en la divulgación del riesgo se presentan cuando se mezclan con otros factores que poco tienen que ver con el o los fenómenos que originan el riesgo. La racha de huracanes en 2005 fue una gran oportunidad para justificar la teoría dominante sobre el cambio climático ¿Qué pasó en 2006? Según la teoría, el incremento de la temperatura por gases invernadero no disminuirá, así disminuyamos nuestra emisión de este tipo de gases. Sí el cambio climático es culpable de esa racha de huracanes de 2005 ¿qué pasó en 2006?

Centrarnos en la validez o no de la teoría es algo que debemos dejárselo a los científicos. En lo que debemos centrar la atención es en el conocimiento de las amenazas que nos rodean y en las condiciones de vulnerabilidad que nosotros mismos propiciamos. Que el cambio climático haya generado huracanes como el Katrina, sólo sirve para distraer la atención del desastre mismo ¿cuál ha sido el debate en torno a la inacción del gobierno de Bush antes y después del desastre? ¿Cuán divulgado ha sido que Bush estuvo informado de que los diques de Nueva Orleáns estaban rotos el día que el huracán Katrina tocó tierra, según la denuncia de Michael Brown, ex director del FEMA (Federal Emergency Management Agency)? Mucho se habló de la incapacidad del gobierno para atender el desastre, pero poco sobre el exiguo presupuesto del FEMA, el cual fue desviado para atender la guerra personal de Bush con Irak.

Las afirmaciones anteriores podrían pensarse que contradicen mi propuesta de no cambiar el rumbo de nuestra atención en el riesgo per se. Más no es así. Las condiciones de vulnerabilidad están asociadas a condiciones de seguridad. La seguridad frente amenazas naturales como los huracanes no es más que la resistencia frente a la destrucción. Un término muy de moda, en el estudio del riesgo, que define mejor esta resistencia es la “resiliencia”, definida como la capacidad que tiene un sistema para resistir cambios producidos por el entorno. Nueva Orleans no la tuvo, sus condiciones de vulnerabilidad fueron irresponsablemente incrementadas. Los diques no se repararon a tiempo, el FEMA no respondió, la población pobre (la más vulnerable) se dejó a su suerte.


Este rincón, en el contexto del párrafo introductorio, se ocupará de lo que debemos saber sobre los huracanes.

¿Qué es un huracán?

El FEMA en su publicación “Are you ready” (www.fema.gov/areyouready/ ) lo define como un tipo de ciclón tropical, el cual va acompañado de tormentas eléctricas y con vientos sostenidos iguales o superiores a 119 Km/h (74MPH o 64 nudos). Para velocidades menores son simples tormentas tropicales (entre 61 y 188 Km/h) o depresiones tropicales (menores de 61 Km/h).

En general un huracán es un ciclón o “Tormenta Tropical” del Atlántico, como lo es en otras partes del mundo, así en Filipinas se le diga Baguío, en Japón se le denomine Tifón y Wyly Wyly en Australia. Cada uno de ellos son un mismo fenómeno… una tormenta tropical.

¡De dónde vienen los nombres que se le dan a los huracanes?

Desde 1953, a las tormentas tropicales en el Atlántico se les asigna un nombre de las listas originadas por el Centro Nacional de Huracanes de EEUU, que en la actualidad mantiene y actualiza un comité internacional de la Organización Meteorológica Mundial. Actualmente se usan seis listas cada una con 21 nombres en rotación, con nombres alternados de hombre y mujer. Las listas de 2001 se usan en este año. Cuando una tormenta es desastrosa, el nombre se tacha de la lista. Es decir, Katrina, Andrews, Mitch , etc. han desparecido de las listas, pero sobreviven en la historia de los desastres.

Estos nombres son reemplazados por otros. Por una extraña razón, en las listas no aparece el nombre de George.

En caso de que una temporada registrara un número superior a 21 ciclones, se utilizarían las letras del alfabeto griego (Alfa, Beta, etc.) para designar el resto de huracanes.

Para el 2007 esta es la lista: Andrea, Barry, Chantal, Dean, Erin, Felix, Gabrielle, Humberto, Ingrid, Jerry, Karen, Lorenzo, Melissa, Noel, Olga, Pablo, Rebekah, Sebastien, Tanya, Van y Wendy. A la fecha de esta publicación, ya había pasado el huracán Felix.

¿Qué es un huracán de categoría 5?

La respuesta es simple. Es un huracán de padre y señor mío. Desastrosos.

Los científicos estadounidenses Herberth Saffir y Robert Simpson desarrollaron una escala, la forma más aceptada, para "categorizar" los huracanes que sirve para estimar la cantidad de daños que pueden producir y que está en función de la velocidad de los vientos que forman el huracán. Esta escala en forma resumida es la siguiente:

Escala Saffir-Simpson para medir la intensidad de los huracanes

Categoría

Vientos sostenidos

(Km/h)

Daños

Marejada

(m)

1

119-153

Mínimos

1.21-1.52

2

154-177

Moderados: Todas

las casas móviles, embarcaciones pequeñas; Inundaciones

1.53-2.44

3

178-209

Extensos: Edificios pequeños, carreteras a bajo nivel

2.45-3.66

4

210-249

Extremos: Techos destruidos, árboles derribados, caminos arrasados, casas de playa inundadas

3.67-5.49

5

Más de 249

Desastrosos: La mayoría de los edificios destruidos

Mayor que

5.49 metros

La parte más peligrosa de un huracán es la marejada. Esta columna de agua marina puede llegar a alturas superiores a los 6 metros. Por otra parte, las fuertes lluvias que acompañan al huracán causan severas inundaciones.

Algunos huracanes recordados por su “intensidad” son: Gilbert (sep-1988), 299 km/h. El huracán de los Cayos (sep-1935). Mitch (oct-1998), 287 km/h. Hugo (sep - 1989), 260 km/h. Andrew (ago-992), 250 km/h. Y obviamente, el Katrina y el Wilma.


¿Cómo se originan los huracanes?

Para ser consecuentes con mis afirmaciones iníciales, no voy a dar una descripción científica del origen del huracán. Baste saber que un ciclón tropical requiere la preexistencia de una perturbación atmosférica, océanos tropicales cálidos (temperatura de la superficie del agua superior a 27ºC), humedad y vientos relativamente suaves en altura. Lo de los océanos cálidos justifica la ausencia de ciclones en otras regiones del planeta, como en el norte y en el sur. Justifica también, aunque la evidencia empírica no, la relación cambio climático – huracanes.


¿Cuándo podemos hablar de desastre?

Cualquier definición es subjetiva. Organizaciones como el CRED (Centre for Research on the Epidemiology of Disasters) http://www.cred.be/cred1/index.htm, o el CE-DAT (Database on the Human Impact of Complex Emergencies) http://www.cred.be/cedat/index.htm consideran un desastre cuando se cumple con alguno de estos criterios:

· 10 o más personas muertas reportadas.

· 100 o más personas afectadas

· Declaración de estado de emergencia

· Solicitud de ayuda internacional

Cuando afirmo que es subjetivo es porque no se cómo podría llamar a estos eventos:

  • Ciclón de Bangladesh de 1970. 300,000 personas muertas
  • Huracán Fifí en Honduras de 1974. Entre 8,000 y 10,000 muertos
  • Huracán Mitch en Honduras de 1998. Más de 10,000 muertos

El Katrina, según la información del EM-DAT (International Disaster Database), produjo 1,322 muertes (ver tabla adjunta), sin embargo los mayores desastres (no establecidos en los anteriores criterios) producto del Katrina son los económicos y sociales. Se estima que el Katrina y el Rita dejaron pérdidas por U$131 billones.

¿Cómo podríamos llamar los resultados del terremoto Paquistán? Los 73,338 no son una cifra simplemente mayor que 10 ¿un mega desastre? Si miramos hacia Colombia y en el contexto de estos criterios, se justifica el calificativo que alguna vez le di en un rincón anterior… “Colombia país de desastres”


¿Qué diferencia un huracán de un tornado?

Antes de conocer sus diferencias veamos que tienen en común, ambos se caracterizan por los fuertes vientos y por el tipo de daños que ocasionan. Algunos tornados son “hijos” de un huracán. Los tornados generados por el huracán Andrew generaron grandes destrozos materiales. Cuando el huracán toca tierra se convierte en uno o más tornados. Es decir, las tormentas tropicales en tierra son tornados, he ahí una primera diferencia. Pero no todos los tornados son fruto de tormentas tropicales, se presentan tornados en Argentina (lejos del trópico) y con mucha frecuencia en los Estados Unidos. En un solo año se pueden contar más de 800 tornados. Esta es otra diferencia, se necesitaría una lista muy grande para darles nombre. El huracán es mucho más grande y tiene un período de duración más amplio, el tornado es más pequeño pero más poderoso, sus vientos pueden superar los 500 Km/h.